lunes, 10 de junio de 2013

Nadal se convirtió en el conquistador de Francia

“La victoria más importante para Rafael Nadal fue haberse recuperado de su lesión”, esas fueron las palabras del medallista Usain Bolt tras entregarle el trofeo al tenista español que lo acredita como ocho veces ganador de Roland Garros, con lo cual, estableció una nueva marca en este Grand Slam.

Nadal (3) venció en tres sets, 6-3, 6-2 y 6-3, a su compatriota David Ferrer (4). Con esta victoria sobre el alicantino, quien a sus 31 años había llegado por primera vez a una Final de uno de los torneos grandes, el manacorí, de 27, confirmó que es el mejor tenista sobre tierra batida de la historia. Tras dos horas y 16 minutos de partido en la cancha central Philippe Chatrier, el vencedor puso 20-4 su foja personal contra su derrotado.
“Comparto con todos este gran momento. Pero lo primero es felicitar a David, quien fue un gran guerrero. Gracias a todos, a mi familia y al equipo. Sin su apoyo, sobre todo cuando estuve sin jugar (casi ocho meses por lesión de una rodilla), esto hubiera sido imposible”, dijo el vencedor, quien en la pasada edición del Abierto de Acapulco también derrotó a Ferrer.
Después recibiría su trofeo de manos del velocista jamaicano Usain Bolt y el presidente de la Federación Francesa de Tenis (FFT), Jean Gachassin.
“Querido David, has tenido dos semanas maravillosas, con un nivel increíble. Has hecho mucho por el tenis español”, declaró Rafa, quien lamentó que el título solo tenga un dueño.

Nadal, con la copa de Los Mosqueteros sobre la mesa, tras los aplausos añadió: “En la cancha hoy (ayer), me sentí bien. Los partidos contra David son muy difíciles, el marcador no refleja las dificultades. Por momentos jugué a un alto nivel. Estoy disfrutando mucho tras mi retorno”.
Las condiciones no eran las ideales para jugar sobre arcilla, ya que el ambiente estaba húmedo por las lluvias registradas en la noche del sábado y la madrugada del domingo, por lo que la cancha y bolas estaban un poco pesadas, además de que también hubo algunas rachas de viento.
Los primeros intercambios fueron muy técnicos y de gran potencia, pero el defensor del título logró un break en el tercer juego para ponerse 2-1, merced a algunas devoluciones malas de su rival, que enseguida lo revirtió (2-2). En el séptimo game, casi siempre el de las grandes inflexiones, Nadal quebró el servicio a Ferrer cerrándolo con un revés cruzado incontestable (4-3), para después mantener el suyo levantando una bola de rompimiento y volver a hacerlo para cerrar el parcial con marcador de 6-3 en 40 minutos.
La tónica de la segunda manga fue parecida, al menos al comienzo, con el de Manacor, presionado por el de Jávea, defendiendo al límite su saque, pero haciendo el break con esos detalles que distinguen a los genios en lo suyo (2-0 arriba). Una ligera lluvia apareció.
El tercer set tuvo un quiebre tempranero para cada uno, quedando el marcador 2-1 y Ferrer con su servicio se puso 2-2. Seguía la llovizna, pero el árbitro y los organizadores no se decidían a interrumpir el juego, aunque el alicantino se mostraba contrariado. En el octavo game Nadal logró quebrar el saque a su adversario para encaminarse a la victoria y tomar su primer torneo grande del año.