sábado, 8 de junio de 2013

Nelson Mandela ya respira sin ayuda

El ex presidente sudafricano Nelson Mandela, de 94 años, respira por sus propios medios en lo que se trata de «una señal positiva» de su evolución tras su ingreso de nuevo este sábado en el hospital por una infección pulmonar recurrente, según el portavoz de la Presidencia sudafricana, Mac Mahala.

«Madiba es un luchador y, a sus años, mientras siga luchando estará bien», declaró el portavoz, quien empleó el nombre del clan por el que se conoce cariñosamente a Mandela. «Los médicos me han dicho que respira por sí mismo, y creo que esa es una señal positiva», añadió.
El estado del expresidente de Sudáfrica, que fue hospitalizado a primera hora de la madrugada del sábado en un hospital de Pretoria tras varios días de convalecencia en su casa de Houghton (Johannesburgo) continúa «serio pero estable».
«Alrededor de las 1.30 horas su estado se deterioró y fue trasladado al hospital», informó la Presidencia de Sudáfrica en un comunicado. «Está recibiendo atención especializada y los médicos están haciendo todo lo posible para que mejore y se encuentre confortable», añadió.
El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, deseó al exmandatario una pronta recuperación y reclamó en nombre del Gobierno que se respete la privacidad de su familia.
Es la cuarta que Nelson Mandela ha sido ingresado en los últimos cinco meses. La última vez, el pasado mes de marzo, acudió de urgencia al hospital por la misma recaída de una infección respiratoria.
Desde su salida del hospital se han propagado rumores de que el expresidente había acudido al hospital en ocasiones posteriores y que podría fallecer pronto.
El Premio Nobel de la Paz de 1993 por su lucha por la igualdad racial y los derechos humanos apareció recientemente en televisión durante la visita en su domicilio de Johannesburgo del presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, donde se le pudo ver en un estado extremadamente delicado, ajeno a lo que ocurría a su alrededor.
El exmandatario apenas habla ya, según ha confesado su propia hija Makaziwe. «Nos estrecha las manos. Son sus manos las que hablan para mí; ese es el momento que más aprecio. Así nos dice: Estoy aquí, te quiero».
El delicado estado de salud Mandela ha destado ya la lucha por su legado entre los propios miembros de su familia, que tratan de asegurarse el control de su herencia.