sábado, 23 de agosto de 2014

Mientras más grande sea una persona, más sueño tendrá



Conforme las personas envejecen, les resulta cada vez más difícil dormir. Este síntoma es particularmente pronunciado en quienes sufren de Alzheimer, a menudo resultando en confusión y caminatas nocturnas. Ahora, investigadores finalmente explican por qué el sueño disminuye con la edad.

Un equipo de científicos liderado por Clifford B. Saper, Presidente de Neurología del Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC), demuestra por primera vez que la pérdida de un grupo de neuronas inhibidoras, provocada por la edad y la enfermedad del Alzheimer, conduce a la interrupción del sueño.

En promedio, una persona que ha cumplido los 70 años duerme una hora menos por noche que una persona de 20 años. La pérdida y fragmentación del sueño se asocia con una serie de problemas de la salud, incluyendo la disfunción cognitiva, aumento de la presión arterial, enfermedad vascular, y una tendencia a desarrollar diabetes tipo 2.

En 1996, se descubrió que un grupo de neuronas inhibidoras jugaba un papel clave en el sueño de las ratas. Los investigadores se preguntaron si un grupo de células en el cerebro humano, con una ubicación correspondiente al de las ratas, también eran importantes para regular el sueño en las personas.

Para comprobar su hipótesis, examinaron el cerebro de 45 individuos quienes habían formado parte del Rush Memory and Aging Project. El estudio siguió a casi 1,000 sujetos saludables, mayores a los 65 años, hasta sus muertes. La mayoría de los participantes utilizó un dispositivo de actigrafía, para medir la cantidad y cualidad de su sueño, y donó su cerebro a la ciencia al morir.

Al comparar el número de neuronas inhibidoras de los partícipes antes y después de su muerte, en relación con sus patrones de sueño, descubrieron que el deterioro del sueño parecía estar directamente relacionado con el número de neuronas perdidas.

Los resultados demuestran que el núcleo ventral lateral preóptico (VLPO) en los seres humanos juega un papel clave en el sueño. La pérdida de estas neuronas son responsables del deterioro del sueño asociado con la edad y el Alzheimer. Se espera que el hallazgo conduzca a nuevos métodos para propiciar el sueño en las personas mayores y prevenir el deterioro cognitivo relacionado con la privación del sueño en las personas con demencia.

Fuente: diariouno