domingo, 4 de septiembre de 2016

El muro de Donald Trump dañará ecosistemas naturales


STRIMH - El Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de Estados Unidos, ha publicado un estudio por medio de su herramienta IPaC (Información para Planeación y Conservación), acerca de impacto que tendría la construcción de un muro en toda la extensión fronteriza entre Estados Unidos y México, como lo ha propuesto el candidato a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.



El reporte crea una lista de 111 especies en peligro de extinción y 108 aves migratorias.

Desde hace más de 25 años, Estados Unidos ha construido diferentes tipos de barreras artificiales en la zona fronteriza que suman alrededor de 1,000 kilómetros de muros y cercas de diferentes alturas y materiales. Desde entonces, el impacto en las especies en peligro no ha cesado.

5 años atrás, Jamie McCallum, de la Sociedad Zoológica de Londres, hizo un estudio para la Universidad de Bristol, acerca de la región entre Arizona y el Desierto de Sonora, con lo que se registró que las barreras aunque no fueran continuas, limitaban la movilidad de especies nativas, mientras que el tránsito humano se mantenía con o sin el muro.

"Un país tiene el derecho a defender su frontera como quiera, pero respetando dos cosas: la soberanía del otro país y los tratados internacionales ambientales. El muro que piensa construir Trump es continuación de algo que empezó George Bush hijo, con un contrato millonario con la compañía de su vicepresidente Chiney. Bush obtuvo permisos especiales que pasaron por alto derechos de las tribus nativas, patrimonio arqueológico y medio ambiente", afirmó el doctor Gerardo Ceballos del Instituto de Ecología de la UNAM, cuando se refirió a la zona fronteriza entre México y Estados Unidos.

Asegura también que las partes del muro ya construido con una altura de 3 o 4 metros han acabado con la vegetación en un área aproximada de 20 metros de cada lado. Las luces artificiales y los movimientos implícitos en la actividad de las cercas, han impedido el movimiento de animales nativos, como insectos, serpientes, tortugas, coatíes y pumas.

"Esto también afectaría a la flora, pues las especies que se encargan de dispersar las semillas de algunas plantas como pequeños roedores, también tendrían limitado el paso. Probablemente las especies de plantas que menos resentirían el impacto de una nueva barrera serían las que polinizan gracias al aire", agregó.