domingo, 5 de marzo de 2017

Miles de españoles defraudados por pirámide de mexicano



STRIMH - Un mexicano se convirtió en uno de los más buscados en España, debido a una empresa pirámide "que atormenta a 5,155 inversores", la mayoría de España.

Según El País, el mexicano José Cancino de 46 años, es el presunto creador y arquitecto de una estructura que recaudó entre 2011 y 2012 al rededor de 30 millones de euros.


Su esquema prometía una rentabilidad anual del 700%, algo que a simple vista no tiene sentido pero que no importó a las víctimas, entre ellas, dos juezas españolas, un excongresista colombiano, mediáticos letrados y firmas de inversión. El empresario desapareció de España en mayo de 2012.

Su pirámide financiera y más de 20 millones de euros, de inversores que pagaron entre 100 y 60 mil euros, desaparecieron. Los estafadores reunían los fondos en selectas reuniones que se celebraban en sus oficinas de Madrid, Alicante y Valencia.

Cuando ya se tenía una suma espectacular, en mayo de 2012, las nueve cuentas bancarias controladas por la matriz española ya habían sido vaciadas.

Los responsables de la pirámide transfirieron más de 13 millones a cuentas del propio Cancino, y a siete sociedades mexicanas, según documentos a donde tuvo acceso el diario español.

El 18 de enero de 2011, José Cancino adquirió por 180,360 euros, la sociedad Gran Despliegue de Medios. El vendedor de la empresa es Ramón Cerdá Sanjuán, un novelista de Ontinyent, Valencia, que vende por Internet sociedades que se activan en una hora.

Cerdá, quien presumió haber vendido ya unas 14 mil asociaciones, y que además vendió compañías a implicados en fraudes de Noos, Gürtel y Marsans, no quiso declarar.

A pesar de que Cancino activó dos dominios de Internet, alquiló un despacho en un palomar de oficinas en el número 140 del Paseo de la Castellana de Madrid, adquirió un local en la capital por 116,200 euros y abrió cuatro cuentas bancarias, parece ser invisible ante las autoridades.

No existe ni una imagen de él. Sólo hay una foto de carné en su pasaporte con número 005887817. Un documento que la policía española puede reconocer porque fue entregado a las autoridades por el propio mexicano en sus gestiones ante la Brigada Provincial de Extranjería de Madrid. Las veinte personas que trabajaron en la oficina de la empresa de Cancino en Madrid no lo reconocieron.

En España y México existen muchas dudas sobre los paraderos de Cancino y sus colaboradores e incluso se cuestiona si existen o no.

"Estoy convencida de que Cancino no existe. Es una ficción creada por los responsables en España de la compañía para despistar la investigación", dijo la abogada Virginia López Negrete, que representa a 120 afectados, ella misma entre ellos, con una cantidad que no reveló.